Descripción de Jagualito


Ver Zona de afectación de El Quimbo en un mapa ampliado

viernes, 16 de agosto de 2013

Más que una líder: una trabajadora social

Esta mujer es  Estella Gutiérrez  líder de la comunidad y con un valor del deber comunitario ha sido promotora de salud, pero también  de organización  comunitaria como miembro de la Junta de acción comunal. Llegó a la  vereda en  1976 en el marco de la segunda etapa de la consolidación de la empresa comunitaria de La Escalereta.  Sus padres han dejado en la vereda su legado a 10 hijos, de estos  ochos mujeres tienen núcleo familiar en la vereda.  Llegaron provenientes de la Jagua y recuerda como en sus actividades comunitarias, incluso le tocó atender partos espontáneos, conocimiento que heredó de su madre partera y ha dejado en la vocación  de sus dos hijas enfermeras.


Una mujer enseñada a trabajar para aportar a las necesidades de la casa, una responsabilidad del aprendizaje de su familia. De su  infancia recuerda el trabajo del fique con el que elaboraban morrales para el café de exportación.  Cuando llegó a la vereda tenía 17 años y era la mayor de sus hermanos, llegaron porque su padre fue unos de los beneficiados para acceder a la tierra por medio de la empresa comunitaria  que asignó  las tierra por medio  Incoder, en ese tiempo Incora. Recuerda que sus padres llegaron primero, su padre a trabajar y su madre a cocinarles a los que llegaron a adecuar la tierra, ya que el predio era de ganadería.

Luego de 30 años de formar su familia,  está conformado por tres hijas que no viven con ella, y su hogar con dos hijos que ayudan en las actividades agrícolas  junto a su esposo, además tienen el cuidado de su nieta. Recuerda con nostalgia como en la vereda por muchos años se había  compartido en familia, “Aquí había mucha unidad, habían bazares y todo mundo participaba, la fiestas del municipio eran muy recordadas. El bazar era con bandas, toreo y bailes. Aquí  un bazar  se llenaba, venía mucha gente de Agrado a participar, estos son cosas que con la llegada de la represa se han perdido”.

Esta vereda era atractiva además por tener el río cerca y hacer recreación,  “nuestras actividades de San Juan y San Pedro  comunitarios, se mataba ganado y  se repartía para todos, había abundancia y mucha unión. En San Pedro celebrábamos el reinado con desfiles y todo en el poblado participan a nivel del municipio, incluso hemos tenido dos reinas”.  Una de estas es su hija que en un cuadro fotográfico se luce en la casa como un triunfo. Casa que será destruida como las que ya se vienes destruyendo en la vereda porque esa zona será inundada por la represa.

“Desafortunadamente con la represa de El Quimbo se nos ha presentado muchos enfrentamientos por  las afectaciones de nuestros derechos, Emgesa ha creado divisiones y ha afectado nuestros vínculos familiares”.  Es que como cuenta esta mujer hasta los nietos de los socios fundadores ya tienes hogares en la comunidad y ese tejido familia ha sido roto por Emgesa.  “A  través del diálogo es la forma para mejorar las condiciones y arreglar las cosas”. Por eso hasta el momento no ha aceptado negociar con Emgesa, esperando que cumpla con lo definido en la licencia, ya que a esta altura ni una casa para la reubicación se ha definido y menos el proyecto productivo con su distrito de riego. Una reubicación incluye el traslado de la escuela  y la iglesia, así como de toda la comunidad con la que aún no se ha cumplido el proceso de reubicación porque no le han entregado la tierra. Es que a muchos de la comunidad, incluso a los adultos mayores sólo le han comprado a  precios irrisorios y no lo reubicaron como debería ser.  “Esperamos que nos den la tranquilidad que aquí tenemos y la garantía de producción que aquí tenemos”, manifiesta doña Estella.

0 comentarios:

Publicar un comentario